Tras varios meses de mejora gradual, la confianza del consumidor en España ha experimentado un ligero retroceso en el último trimestre de 2024, reflejando un renovado sentimiento de cautela ante la situación económica. Esta percepción se extiende tanto a la economía del país como a la Eurozona, mientras que las expectativas sobre el empleo y la capacidad de ahorro muestran una estabilidad relativa en un contexto de incertidumbre
Esta tendencia de cautela también se refleja en la visión de los consumidores sobre la economía a nivel global, tanto en la Unión Europea como en España.

