En 2025, La Casita Dulce ha iniciado una nueva etapa: la expansión mediante franquicias. “Durante años, clientes y turistas nos preguntaban por qué no había una tienda como esta en su ciudad. Esa demanda espontánea nos hizo ver el potencial del proyecto”, explican.
Con dos tiendas propias, en Tarragona y Reus, la empresa ha elaborado un completo manual del franquiciado y desde julio de 2025 busca activamente personas interesadas en unirse al modelo, porque “queremos crecer de la mano de socios que compartan nuestra filosofía: ilusión, cercanía y pasión por el trato con las personas”.
El objetivo no es “abrir por abrir”, sino construir “una red sólida y sostenible”, en la que “cada nueva tienda debe representar la esencia de nuestra marca y contar con la confianza de quienes apuesten por ella”.
“Nuestra previsión de expansión dependerá siempre de que las personas interesadas encuentren en este proyecto un modelo que encaje con su perfil, sus valores y sus expectativas. Creemos firmemente que La Casita Dulce tiene un gran recorrido, porque combina un negocio rentable con un componente emocional muy fuerte”, añaden sobre este ilusionante proyecto.