Con la llegada del verano y en un momento en el que los consumidores buscan cada vez más experiencias diferenciales y pequeños momentos de indulgencia, Häagen-Dazs ha llevado su universo premium al Moll de la Barceloneta para acercar al público sus últimas innovaciones: Creamy Strawberry & Roasted Almond Choc Vanilla.
En este contexto, la marca ha celebrado una activación con el objetivo de dar a conocer los dos nuevos sabores de su gama de bombones, una iniciativa que reunió a miles de personas en uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad y que permitió repartir más de 4.000 helados en una experiencia que combinó degustaciones, música en directo y una “cuidada” puesta en escena.


Simón Val detectó en aquel entonces que era posible implementar una notable mejora en la gestión tanto de los puntos de venta como del negocio en general y decidió lanzarse a la aventura de
Se trata de tiendas que oscilan entre los 80 y los 160 m², con un catálogo de aproximadamente 1.800 referencias distintas, al que se suma un producto propio en constante renovación. Esta oferta consiste, fundamentalmente, en artículos de regalo (mesas dulces, carritos dulces y otros artículos personalizados). De esta manera, los establecimientos de Parada Dulce consiguen hacer frente a la Distribución Moderna, ofreciendo “más profesionalización y especialización”, así como “una experiencia de compra mejorada que fidelice al cliente”.
Con todo, en el mercado de Impulso el producto es clave y en Parada Dulce son conscientes de ello, pues cuentan con un proveedor principal, Candy Cash que, además de distribuidor, hace de central de compras del Grupo. Este trabaja con prácticamente todos los fabricantes que operan en España:
Vidal Golosinas, Damel, Fini, Haribo, Mars, Chupa Chups, Lacasa, Mondelez, Tosfrit, etc. Asimismo, la cadena compra producto que le sirven directamente proveedores que, por sus características, hacen su servicio directo en tienda,
como Matutano, Grefusa, Frigo o Panrico.