Escuela y familias deben cooperar estrechamente en la lucha contra estas dos formas de acoso y necesitan la colaboración del resto de la sociedad”, explica la doctora María José Díaz-Aguado, directora de la investigación y de la Unidad de Psicología Preventiva de la Universidad Complutense de Madrid.
Estos datos muestran que en más de la mitad de los casos de ciberacoso, los agresores son compañeros de la misma escuela, lo que sugiere que los mismos estudiantes que acosan de forma presencial extienden ese comportamiento a las relaciones en línea, lo que agrava aún más las consecuencias.

