Los churros y porras están experimentando un impulso por el auge del formato congelado, que ha anotado un incremento del +7,3% respecto a 2022 y un +0,9% frente a 2023. En total, se han superado los 3.079 kilos consumidos en los hogares durante el último año.
Esta subida se explica por la rapidez de preparación y la posibilidad de tomarlos calientes, en el momento. “El auge de los churros congelados se debe a que las familias valoran cada vez más su comodidad, la facilidad de elaboración y la amplia variedad de opciones disponibles sin renunciar al sabor de siempre”, explica Álvaro Aguilar, secretario...

