En un mercado donde el consumidor busca cada vez más experiencias y no solo productos, la confitería evoluciona hacia propuestas que combinan “sabor, textura, diseño y juego”. La dimensión lúdica se consolida como un elemento clave para conectar con públicos jóvenes y familiares, transformando el acto de consumir en un momento de entretenimiento. En este contexto, Trolli Ibérica refuerza su apuesta por la creatividad y la diferenciación a través de una gama de productos que convierten los caramelos de goma en objetos reconocibles, coleccionables y pensados para compartir

