La salud se consolida como el principal criterio de compra en la vuelta al cole para el 51% de los hogares con hijos escolares, situándose muy por encima de la practicidad (18%), las preferencias de los menores (17%) y el precio (11%), según el último barómetro de la plataforma GELT. Esta tendencia posiciona a la fruta, los snacks saludables, los lácteos y los yogures al frente de la cesta, presentes en el 58% de las compras, por delante de las opciones para el táper (46%) o los cereales y galletas de desayuno (44%).
No obstante, el estudio revela una notable brecha en el momento de la decisión: el 37% de los progenitores acaba negociando con sus hijos alternando productos (21%) o cediendo directamente a sus gustos (16%) cuando el alimento deseado no es saludable, mientras que un 49% busca alternativas de consenso. En términos presupuestarios, la mitad de las familias destina entre 20 y 100 euros específicos a la alimentación escolar y un 17% supera los 100 euros, si bien un 21% admite desconocer el importe exacto que invierte en estas compras.


Con ellas busca dar respuesta a las últimas tendencias, sobre todo entre los jóvenes, que prefieren refrescos bajos en calorías. Pero también a diferentes momentos de consumo, como el aperitivo o el tardeo, que están ganando seguidores. Los formatos on-the-go han contribuido en buena parte al impulso de las bebidas refrescantes, sobre todo entre el público juvenil y adolescente, principales consumidores de estas referencias, que abarcan desde 250 a 600 ml. Estos envases, muy prácticos para consumir fuera del hogar, cuentan con espacios destacados en el Canal Impulso, donde las bebidas refrescantes registran la mitad de sus ventas, incluidas las energéticas, uno de los segmentos que más crece.
Menos azúcar sin renunciar al sabor
Los consumidores prefieren las bebidas de cola
Los consumidores son más marquistas al elegir sus refrescos que en otros sectores y las marcas de fabricante lideran claramente el mercado, dejando una cuota del 19% a la marca blanca.