Asempas y las pastelerías artesanas de Madrid vuelven a poner en valor el Pastel Autonómico, un dulce emblemático creado a finales de los 80 por el pastelero Pedro Blanco como homenaje a la región. Este postre, que recupera su protagonismo como símbolo de identidad, consiste en un bizcocho ruso de almendra relleno de crema diplomática con sabor a naranja, coronado por una gelatina de fresa y siete estrellas blancas artesanales que replican la bandera de la Comunidad de Madrid.
Con el objetivo de acercar esta tradición al público, los obradores asociados también ofrecerán el dulce en formato tarta como individual, incluyendo versiones aptas para celíacos. Además, el próximo 2 de mayo se llevará a cabo una degustación gratuita en el Centro de Turismo de Sol, reafirmando el compromiso del sector con la repostería artesana e inclusiva.


Lindor Caramelo Sal es un lanzamiento que cuenta con un sabor diferencial y que responde a una tendencia en el consumidor habitual de chocolate, "debido a la unión de sabores que se incorporan de forma excepcional en un mismo producto. En esta novedad, se mezcla el sabor acaramelado con un toque salado y una textura cremosa. De hecho, este sabor viene precedido de un gran éxito en Europa y países como Inglaterra o Portugal", explican desde la compañía.