Asempas y las pastelerías artesanas de Madrid vuelven a poner en valor el Pastel Autonómico, un dulce emblemático creado a finales de los 80 por el pastelero Pedro Blanco como homenaje a la región. Este postre, que recupera su protagonismo como símbolo de identidad, consiste en un bizcocho ruso de almendra relleno de crema diplomática con sabor a naranja, coronado por una gelatina de fresa y siete estrellas blancas artesanales que replican la bandera de la Comunidad de Madrid.
Con el objetivo de acercar esta tradición al público, los obradores asociados también ofrecerán el dulce en formato tarta como individual, incluyendo versiones aptas para celíacos. Además, el próximo 2 de mayo se llevará a cabo una degustación gratuita en el Centro de Turismo de Sol, reafirmando el compromiso del sector con la repostería artesana e inclusiva.


El diseño de la lata está inspirado en el famoso puente Golden Gate de la ciudad norteamericana de San Francisco. El fondo está formado por un degradado en tonos amarillos, naranjas y rojos, que representan tanto un amanecer como el propio cóctel San Francisco, "trasladando al consumidor al lugar para que se empape de su energía con cada trago".
Además, este año la empresa cumple 10 años y en el pasado ejercicio alcanzaron una facturación de 24 millones de euros. "Creemos que Eneryeti se consolida como la marca preferida de la gente joven y se está convirtiendo en un fenómeno social gracias a nuestros consumidores", añadía Carlos Senra.