Asempas y las pastelerías artesanas de Madrid vuelven a poner en valor el Pastel Autonómico, un dulce emblemático creado a finales de los 80 por el pastelero Pedro Blanco como homenaje a la región. Este postre, que recupera su protagonismo como símbolo de identidad, consiste en un bizcocho ruso de almendra relleno de crema diplomática con sabor a naranja, coronado por una gelatina de fresa y siete estrellas blancas artesanales que replican la bandera de la Comunidad de Madrid.
Con el objetivo de acercar esta tradición al público, los obradores asociados también ofrecerán el dulce en formato tarta como individual, incluyendo versiones aptas para celíacos. Además, el próximo 2 de mayo se llevará a cabo una degustación gratuita en el Centro de Turismo de Sol, reafirmando el compromiso del sector con la repostería artesana e inclusiva.


El Roscón de Reyes es una masa suave y esponjosa, elaborada con harina, azúcar, huevos, leche y levadura, que se enriquece con mantequilla y ralladura de naranja o limón, a la que se le puede añadir ron y agua de azahar, y que necesita una fermentación de aproximadamente 2 horas a unos 30 grados. Y no puede faltar la decoración, a base de frutas confitadas, guindas, almendras laminadas y azúcar. El relleno va a gusto del consumidor, pues hay opciones de todo tipo, entre las que destacan nata montada, crema pastelera, crema de turrón, trufa o chocolate. Tras una cocción de 45 minutos a 240 grados, ya está listo para ser el protagonista del día de Reyes y deleitarnos con su sabor tan característico, normalmente acompañado con chocolate caliente, café, ¡o incluso una copa de cava!
Y aunque es un dulce típico de nuestro país, el Roscón ha conseguido traspasar fronteras y ya encontramos variantes en otros países, como la ‘Galette des Rois’ de Francia, una torta de hojaldre rellena de crema de almendra, o la ‘Rosca de Reyes’ de México, que también se acompaña con chocolate caliente. En definitiva, no cabe duda de que el Roscón de Reyes se ha convertido en un auténtico éxito social y comercial, que forma parte de nuestra cultura gastronómica. Las pastelerías se esfuerzan por ofrecer las versiones más creativas y exquisitas, y no paran de surgir originales innovaciones para conquistar a los españoles, que no quieren quedarse sin disfrutar de este delicioso manjar cada 6 de enero. 