La cadena de distribución Dia ha presentado su surtido especial para las próximas fiestas navideñas, compuesto por 300 referencias y más de 60 novedades que abarcan propuestas dulces y soluciones saladas para el aperitivo. La categoría de confitería y repostería lidera la campaña con más de 100 opciones disponibles, entre las que destacan 45 variedades de turrones, 30 de mantecados y polvorones, y más de 60 referencias de chocolate.
Entre las principales innovaciones presentadas por la compañía sobresalen el turrón de praliné cremoso de croissant, el pandoro relleno de pistacho y el panettone de chocolate de masa madre. Asimismo, la oferta salada suma 47 referencias orientadas al consumo compartido, incluyendo opciones como nachos navideños y patatas fritas con sabor a confit de pato.


Las
torrijas son quizá los dulces más emblemáticos y tradicionales de la Semana Santa en España, siendo típico
su consumo por todo el país. Son rebanadas de
pan, preferiblemente del día anterior, que se empapan en una mezcla de
leche,
huevo y
azúcar. Después, se fríen en aceite caliente hasta que estén
doradas por fuera y tiernas por dentro, consiguiendo una textura suave y húmeda en su interior, y un exterior crujiente. Una vez fritas, se escurren y se espolvorean con azúcar y canela, y también se les puede añadir miel, almíbar, o algún licor como vino dulce o ron. Se dice que este dulce
nace entre las clases populares como una forma económica y sabrosa de
aprovechar el pan sobrante.
Monas de Pascua
Los
andaluces también tienen su receta tradicional para la Semana Santa y han extendido su consumo a otras zonas de nuestra geografía. Los
pestiños, que se consumen sobre todo entre el
Viernes Santo y el Domingo de Resurrección, son una especie de
empanadillas dulces que pueden tener
diferentes formas, como rectangulares, ovaladas o en forma de lazos. Se elaboran a partir de una masa de
harina de trigo, que se fríe en aceite y luego se baña en miel, para después dejar enfriar y endurecer antes de servir. Se pueden decorar con semillas de sésamo o ajonjolí, para añadir un
toque crujiente, o aromatizar con
especias como anís o canela. Se cree que esta receta tiene
influencias árabes, ya que fue introducida en la Península Ibérica durante la ocupación musulmana.